‘Harry Potter para adultos’: Netflix atrae a los fanáticos de ‘Bridgerton’ con eventos en vivo

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Especial para Infobae de The New York Times.

LOS ÁNGELES — Las plantas de glicinas se derraman desde el arco de entrada al tiempo que suena música clásica por las bocinas. Los asistentes de cámara usan pelucas y les ofrecen champán a los invitados que contemplan los vestidos con silueta imperio, se asoman a una sala llena de maquillaje y accesorios o se dirigen a un escenario para hacerse un rápido retrato al óleo (en realidad una fotografía digital con un filtro al estilo de la Inglaterra de la Regencia).

Se trata del Baile de la Reina: una experiencia de Bridgerton, un espectáculo envolvente y listo para mostrarse en Instagram que se celebra en los salones de baile del Millennium Biltmore Hotel, en el centro de Los Ángeles, y que está hecho a medida de los admiradores más acérrimos del éxito mundial de Netflix. Los invitados, entre 200 y 300 de ellos, no pueden conocer a Regé-Jean Page, la estrella revelación de la primera temporada de “Bridgerton”, que no quiso volver al drama del siglo XIX. Sin embargo, pueden inclinarse ante una actriz que hace su mejor imitación de la reina Carlota (hasta la mirada altiva), aprender un baile ambientado en una versión de cuarteto de cuerda de la canción “Wildest Dreams” de Taylor Swift, participar en una búsqueda del tesoro de Lady Whistledown y, quizás, incluso recibir el codiciado honor de ser nombrado el “diamante de la noche”.

La experiencia de 90 minutos —que se abrirá al público el jueves y se prolongará durante al menos dos meses antes de viajar a Washington, Chicago y Montreal— es el evento del mundo real más ambicioso de Netflix hasta la fecha. (Una versión similar se inauguró en Londres este mes). El gigante de la emisión en continuo espera que sirva como herramienta de mercadotecnia para “Bridgerton”, cuya segunda temporada estará disponible el viernes, y que atraiga a la base de admiradores de la serie, conformada principalmente por mujeres, que a menudo es ignorada cuando se trata de la fanaticada.

También es una apuesta por amplificar el tipo de popularidad de boca en boca que ha sido esquiva para las series de emisión en continuo. Dado que sus episodios tienden a publicarse en un solo lote, la anticipación semanal que es habitual para los fanáticos de la transmisión televisiva tradicional puede diluirse.

“Esto realmente se acerca a mi visión de lo que siempre quise que pudiéramos hacer”, dijo la productora ejecutiva de “Bridgerton”, Shonda Rhimes, en una entrevista por Zoom desde su casa en Nueva York, antes de mencionar dos de sus populares dramas de ABC: “Grey’s Anatomy” y “Scandal”. “Las personas que vieron ‘Grey’s’ no solo vieron ‘Grey’s’ el jueves por la noche, sino que estaban tratando de encontrar otras formas de consumirlo. ‘Scandal’ no era un programa que la gente veía los jueves por la noche y luego no hablaba de eso el resto de la semana”.

Además de The Queen’s Ball, que cuesta entre 49 y 99 dólares por persona, Netflix se ha asociado con Bloomingdale’s para tener una tienda emergente tanto en línea como en la tienda insignia de Manhattan (¿Alguien quiere zapatos de tacón color lila de Malone Souliers con apliques florales?). También hay una línea de cosméticos de Pat McGrath, una maquilladora británica cuyo maquillaje se utilizó en la producción de “Bridgerton”; una banda sonora con éxitos pop interpretados por un cuarteto de cuerdas; y un club de lectura de Netflix, cuya elección de marzo es “El vizconde que me amó”, el segundo libro de la serie, de Julia Quinn, que sirve como material original en el que se basa el programa.

Los estudios tradicionales de Hollywood han jugado a este juego durante mucho tiempo. Por ejemplo, en cuanto uno de sus programas o películas es un éxito, Disney empieza a lanzar productos relacionados. Pero es una estrategia relativamente nueva para Netflix. (A finales del año pasado, poco después de que la serie se volviera popular, la compañía sacó a la venta ropa deportiva de “El juego del calamar” en colaboración con la marca surcoreana Musinsa).

En los últimos dos años, Netflix ha hecho hincapié en las experiencias en vivo y fuera de casa. Primero, en 2020, fue un evento de recorrido en auto, que tomó en consideración la pandemia de coronavirus, de “Stranger Things”, y luego un evento en el que los participantes buscaban la caja fuerte de un banco en una experiencia de atraco vinculada a la serie “La casa de papel”. Recientemente, la compañía celebró un evento de realidad virtual para la película de zombis de Zack Snyder “El ejército de los muertos”.

¿Qué aporta todo esto a la cuenta de resultados de Netflix? La compañía dice que más de un millón de personas han asistido a sus eventos en directo, una cifra que espera que aumente significativamente mientras la COVID-19 siga en descenso.

Netflix no quiso hablar de los aspectos económicos de los eventos, pero Ted Sarandos, su codirector general, se refirió a la experiencia en directo de “Bridgerton” en el informe de resultados de enero de la empresa como parte de sus esfuerzos por crear franquicias a partir de una “fabricación pura”. Predijo que “los admiradores acudirán en masa e inundarán sus redes sociales con” fotos del Baile de la Reina.

Michael Vorhaus, consultor de medios digitales desde hace mucho tiempo, dijo que este tipo de eventos ayudaban a prolongar el interés por contenido que en el universo de Netflix se consume y descarta más rápido que un carné de baile apenas rellenado.

“Es Harry Potter para adultos”, dijo sobre “Bridgerton”. “Tiene ocho libros. Y, si las cifras de consumo se mantienen, es de suponer que harán los ocho, y quién sabe después. Cada dólar que están gastando ahora construyendo una comunidad, cada dólar que les genera expectación, lo están amortizando a lo largo de ocho temporadas”.

Además, con una audiencia compuesta principalmente por mujeres de entre 18 y 45 años, Netflix se dirige a un grupo que tradicionalmente no es cortejado como consumidor de cultura pop.

“Es una base de fanes muy desatendida”, aseguró Greg Lombardo, jefe de experiencias de Netflix. “En este espacio no hay muchas ofertas que estén realmente orientadas al público femenino”.

De hecho, fue un hito cuando el reparto de la primera película de “Crepúsculo” se presentó en la Comic-Con en 2008, introduciendo un nuevo grupo demográfico en la convención de aficionados, predominantemente masculina. “Cincuenta sombras de Grey” hizo lo propio con una amplia línea de productos publicitarios. “Outlander” y “Downton Abbey” también han demostrado el poder adquisitivo de una base de aficionados mayoritariamente femenina.

“No es tan revolucionario sugerir que las mujeres son enormes consumidoras de productos, y que cuando son fanáticas de algo, son admiradoras incondicionales de algo”, comentó Rhimes. “Lo he sabido durante los veintitantos años que llevo haciendo mi trabajo. La diferencia es que ahora estamos en una época en la que las personas que crean esos universos no son estrictamente hombres”.

Sin embargo, la mayoría de las veces, las grandes franquicias de la tendencia cultural dominante siguen estando dirigidas principalmente a los hombres jóvenes, con espacios perfilados para que otros se unan, explicó Katherine Morrissey, una profesora de la Universidad Estatal de Arizona que estudia la cultura de los fanes.

“Parece que Netflix es muy consciente de que el público de ‘Bridgerton’ no va a considerarse necesariamente una fanaticada de la forma en que estereotipamos a las fanaticadas”, dijo. “Son muy conscientes de que sus consumidores van a estar interesados en cosas similares, pero van a querer que se presenten de maneras totalmente diferentes. No se van a identificar necesariamente así: ‘Esto es lo que hice en la Comic-Con’”.

Las novelas románticas y sensuales parecen perfectas para las ambiciones de Rhimes en materia de emisión en continuo. Cada libro se centra en un hijo de la familia Bridgerton y en los esfuerzos por casarlo con éxito (es decir, por amor) según las costumbres de la Inglaterra de principios del siglo XIX. Cada uno de ellos cuenta con una línea argumental independiente, un sueño para Rhimes, que ha tenido que seguir dando giros argumentales a sus programas de larga duración en la cadena. Ahora puede contar historias distintas, además de una temporada dedicada a la reina Carlota, que fue la esposa del rey Jorge III y podría haber sido la primera reina negra de Inglaterra, un personaje con el que Rhimes lleva años obsesionada.

Netflix ya ha dado luz verde a las temporadas 3 y 4 de “Bridgerton” y a la serie derivada de la reina Charlotte, que entrará en producción en breve.

“Es un regalo increíble”, afirmó Betsy Beers, socia productora de Rhimes desde hace tiempo. “Realmente proporciona una increíble fluidez en la narración y también, económicamente, es muy sensato tanto en el aspecto práctico como en el de la producción”.

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