Sin estrenos ni Netflix y veto en Cannes: Así lucha el cine contra la Guerra de Ucrania – Noticias de cine

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El conflicto bélico ha sacudido la tranquilidad en Europa. La industria del entretenimiento, como muchas otras, han decidido cortar relaciones con Rusia para así aportar su granito de arena.

“Ucrania, tan bella desde la ventana de un tren, con esos campos dorados y el cielo azul en verano. Y, al mismo tiempo, tan terrible. Tan envenenada su tierra fértil”, escribía la periodista ucraniana Margaryta Yakovenko en El País. Todo ha cambiado en Ucrania y ya nunca más será el país que era hace tan solo unos meses. Mientras la guerra sigue en las calles, compañías extranjeras de todo tipo han decidido ir en contra del conflicto bélico eliminando sus negocios de Rusia o vetándoles de competiciones deportivas. El mundo del cine tampoco se ha quedado parado y en estas dos semanas de crisis ya se han tomado varias medidas.

La primera que alzó la voz fue la Academia de Cine de Ucrania que, a través de una campaña en Change.org, pedía el boicot al cine ruso. “El estallido de la guerra en Ucrania es un ataque a un mundo civilizado con un sistema democrático, un crimen cometido en el corazón de Europa”, explican en el comunicado, “En un momento en que las potencias mundiales imponen sanciones económicas y políticas a la Federación Rusa, el país continúa activo en el campo cultural. Varias películas realizadas por Rusia son admitidas regularmente en los programas de la mayoría de los festivales de cine del mundo, y se gastan importantes recursos en su promoción. [Esta actividad] impulsa la lealtad de la cultura rusa, la cultura del estado agresor, que desató una guerra injustificada y no provocada en Europa central”.

Por este motivo, pedían ayuda con la aplicación de ciertas medidas que dificultasen la promoción del cine ruso. El veto a la Federación Rusa en festivales, el rechazo a cualquier co-producción o negocio con Rusia o la exclusión de Rusia de Eurimages son algunas de sus propuestas para que el mundo del cine aporte su granito de arena contra la guerra.

Les han escuchado y muchas compañías y organizaciones se han unido para protestar contra las acciones del gobierno de Putin. Warner Bros., Netflix, Disney o Sony son varias de las empresas que han decidido desaparecer de la escena cultural rusa. Al mismo tiempo, festivales como el de Cannes o la Academia de Cine Europeo han decidido vetar a las producciones rusas de sus organizaciones, aunque con matices. Así es como el mundo del cine está luchando contra la Guerra de Ucrania.

Los grandes estudios de Hollywood no distribuirán sus producciones en Rusia

Disney ha decidido pausar todos sus estrenos en Rusia hasta que la crisis mejore. “Tomaremos futuras decisiones comerciales en función de la evolución de la situación”, declaró la compañía, “Mientras tanto, dada la escala de la crisis de refugiados emergente, estamos trabajando con nuestras ONG asociadas para brindar ayuda urgente y otra asistencia humanitaria”. Esto afecta directamente a Red, que planeaba llegar al país el 10 de marzo.

Warner Bros. ha hecho lo mismo y The Batman, que ya debería estar en cartelera, sigue sin ser exhibida en Rusia. “A la luz de la crisis humanitaria en Ucrania, WarnerMedia está pausando el estreno de su largometraje The Batman en Rusia. Continuaremos monitoreando la situación a medida que evolucione. Esperamos una resolución rápida y pacífica de esta tragedia”, comunicaban desde la compañía.

Siguiendo a sus compañeras, Sony Pictures ha anunciado que tampoco va a estrenar sus películas en territorio ruso por el momento. De este modo, Morbius tendrá un país menos en su camino de exhibición. “Nuestros pensamientos y oraciones están con todos aquellos que se han visto afectados y esperamos que esta crisis se resuelva rápidamente”, declaraba Sony en un comunicado.

Netflix ha suspendido su servicio en Rusia

El pasado 6 de marzo Netflix anunció que suspendía su servicio en Rusia como protesta contra la invasión de Ucrania. Es solo una de las muchas decisiones que ha tomado la compañía en las últimas semanas, las cuales afectan tanto a sus emisiones como a sus producciones. En primer lugar, la compañía ha optado por paralizar todos los proyectos y adquisiciones de Rusia que tenía en marcha. Netflix tenía cuatro contenidos originales en proceso, incluyendo una serie dirigida por Dasha Zhuk que se encontraba en pleno rodaje.

También ha preferido suspender el servicio para todos sus suscriptores rusos, aunque hay que tener en cuenta que Netflix no tiene la misma presencia en Rusia como en otros países. Allí solo cuenta con un millón de suscriptores, lo que supone tan solo el 0,7% de la población del país. En España, por ejemplo, tiene unos 6 millones (13%). Previamente, Netflix se había negado a albergar canales de propaganda del Estado Ruso. Según una ley que entró en vigor el 1 de marzo, cualquier servicio de ‘streaming’ con más de 100.000 usuarios diarios debía transmitir 20 canales de televisión federales, muchos de los cuales transmiten propaganda del Kremlin.

Del mismo modo, Prime Video dejará de estar disponible en Rusia a causa del conflicto. El gigante del e-commerce ha declarado que cortará el servicio a todos los clientes con sede en Rusia dada “la situación actual”.

Veto y otras medidas en festivales

Una de las peticiones de la Academia de cine de Ucrania se está llevando a cabo. Muchos festivales de cine han tomado medidas con el cine ruso, la mayoría han vetado sus producciones de la competición, mientras que otras han lanzado mensajes de paz.

Cannes, uno de los grandes festivales de cine -si no el más importante-, ha comunicado que en su certamen “no será bienvenida ninguna delegación rusa ni se aceptará la presencia de ningún organismo vinculado con el Gobierno”. Es decir, que directores que sí son críticos con las autoridades rusas son bienvenidos. “[Existen] artistas y profesionales del cine que nunca han dejado de luchar contra el régimen contemporáneo, que no pueden ser asociados con estas acciones insoportables, y los que están bombardeando Ucrania”, decía la organización del festival. Entre los artistas que sí podrán participar está Kirill Serebrennikov, conocido opositor de Putin y quien se espera que regrese a Cannes con Tchaikovsky’s Wife después de haber competido en años anteriores con Petrov’s Flu o Leto.

Otros certámenes que han tomado medidas, aunque más tibias, son el de Venecia y Berlín. La Mostra ha decidido ofrecer proyecciones gratuitas de Vidblysk (Reflejo), cinta del ucraniano Valentyn Vasyanovy acerca del conflicto del Donbás. Berlín, en cambio, se ha limitado a lanzar un comunicado presentándose como un “escaparate del mundo libre”. La organización ha señalado que “siempre ha tenido la oportunidad de mostrar películas relacionadas con la historia y la cultura ucranianas en todas las secciones” y que a lo largo de su historia han puesto en el centro “la noción de libertad y la voluntad de tender un puente entre Oriente y Occidente”.

En España, la Filmoteca de Andalucía ha sido una de las que se ha unido al veto a Rusia. La organización había programado un ciclo de proyecciones basadas en el escritor Stanislaw Lem, entre las cuales se encontraba Solaris, de Andréi Tarkovsky. Decidió cancelar su proyección dada “la delicada situación mundial”. Aseguran que no quieren censurar al cineasta, sino evitar que Putin reciba algún tipo de recaudación económica.

Exclusión del cine ruso en la Academia de Cine Europeo

La Academia de Cine Europeo fue una de las primeras organizaciones en vetar a las películas rusas. De este modo, la organización ha querido brindar su apoyo a la Academia de Cine de Ucrania y no habrá ninguna película rusa en los premios de este año. Como han explicado en un comunicado oficial, lo que más les preocupa “es el destino de los ucranianos” y envían su apoyo a “la comunidad cinematográfica ucraniana. Somos plenamente conscientes de que varios de nuestros miembros luchan con las armas contra el agresor“.

“La Academia de Cine Europeo sigue siendo un lugar para apoyar y unir a todos los cineastas que comparten nuestra creencia en la dignidad humana, la libertad, la democracia, la igualdad, el estado de derecho y los derechos humanos. Reconocemos y apreciamos a esos valientes cineastas en Rusia que se oponen a esta guerra. Pero en vista de un ataque brutal e injustificado, tenemos que apoyar a nuestros hermanos y hermanas en Ucrania cuyas vidas corren peligro”, continúa el texto.

El Ministerio de Cultura y Deporte de España pide el veto

Desde el gobierno de España están apoyando el veto a Rusia en el ámbito cultural y deportivo. El ministro Miquel Iceta ha firmado una declaración internacional para vetar a Rusia y Bielorrusia de eventos deportivos internacionales y, en cuanto al mundo de la cultura, anima a que se suspendan “los proyectos e iniciativas en curso con la Federación Rusa, así como la cancelación de aquellas que se hubieran previsto y aún estuvieran pendientes de iniciarse”.

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